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Insights

Cómo diseñar las tareas para mejorar el juego colectivo en los deportes de equipo

20 Ene 2022   -   

Según la propuesta de Seirul-lo,1,2,3 existen distintos tipos de superioridades en el fútbol y los deportes de equipo:

  • Superioridad numérica: Somos más. Los jugadores de nuestro equipo que pueden participar en el espacio de intervención y ayuda mutua son más que los oponentes.
  • Superioridad Posicional: Estamos mejor colocados. Los jugadores están mejor situados en el espacio y tienen ventaja para conseguir el objetivo.
  • Superioridad Socioafectiva: Nos relacionamos mejor. Los jugadores de nuestro equipo que pueden participar en el espacio de intervención y ayuda mutua se relacionan mejor entre ellos que los oponentes.
  • Superioridad Cualitativa: Somos mejores. Los jugadores ejecutan las acciones seleccionadas con mayor eficacia que los oponentes.

En los deportes de equipo el juego solo es posible si se cuenta con los compañeros, si eres capaz de lograr altos niveles de interacción con ellos y el compromiso de una necesaria participación colectiva que debe transformar el significado individual de ganar. Aparece entonces la cultura colectiva del juego donde se confirman las relaciones interpersonales y se identifican distintos códigos de comunicación y vínculos emocionales con los componentes del equipo. Los deportes de equipo generan procesos interactivos complejos que comprometen en mayor o menor medida a todas las estructuras del jugador, siendo la socio-afectiva la que quizás sea la preferente para comprender el juego. Los sentimientos que surgen de haber participado, compartido y resuelto (o no) las situaciones del juego afianzan vínculos afectivos con aquellos que los han vivido junto a uno mismo, poniendo de manifiesto la necesidad de contar con ellos.

De cada acontecimiento del partido, los jugadores movilizan cierto nivel de información para realizar sus juicios, que se pueden concretar en varias dimensiones:

  • El conocimiento del acontecimiento del juego, identificado por las experiencias de competición y entrenamiento anteriores.
  • El nivel de expectativas del grupo ante ese acontecimiento.
  • El compromiso del sujeto frente al equipo para intervenir en el acontecimiento.
  • El estado en que se encuentra la confianza entre el sujeto y los demás individuos del equipo.
  • La aceptación de los juicios que los compañeros, oponentes, espectadores y el entrenador han realizado (sentirse juzgado).
  • El grado de satisfacción personal obtenido en la realización inmediatamente anterior.
  • Los deseos e intereses del jugador en esa intervención.
  • La idea que el jugador tiene de su nivel de competencia referida a ese acontecimiento.

El entrenamiento que se debe realizar para conseguir optimizar la estructura socio-afectiva tendrá que tener en cuenta:

  • Proponer canales de comunicación claros para nuestra información para que estos juicios sean eficaces y puedan optimizar la personalidad socio-afectiva de nuestros jugadores.
  • Facilitar alternativas a las conclusiones de los juicios que fueron negativos durante el desempeño de ese acontecimiento, para intentar modificar aquella predisposición no deseada y lograr que el jugador acepte modificar sus prejuicios de cara a futuras situaciones.
  • Optimizar los niveles de autogestión del grupo para que actúe inmediatamente ante la aparición de esos juicios negativos y el jugador se sienta partícipe de esa autogestión.

Finalmente, hay cuatro condiciones que debería manejar el entrenador cuando quiere evaluar si la tarea ha estado bien diseñada y ha conseguido los objetivos perseguidos:

  • Durante los ejercicios han aparecido de forma muy frecuente los comportamientos o acciones deseadas para cumplir los objetivos. Se trata de aportar experiencias a los deportistas para que identifiquen los aspectos más relevantes de cada tarea y se mejoren en la ejecución.
  • Los jugadores deben tener éxito en la tarea. Deben conseguir hacer lo que se proponía en los ejercicios y además con el grado de acierto buscado.
  • Los deportistas han entendido el concepto que se quería trabajar. No se trata únicamente de tiempo de práctica. Se trata sobre todo de comprender qué hay que hacer para tener éxito.
  • El nivel de dificultad de las tareas ha sido el adecuado.

El objetivo del entrenamiento en deportes de equipo es ayudar a que los jugadores adapten su comportamiento para tener éxito en el juego. Sin embargo, no existen fórmulas mágicas que funcionen del mismo modo con todos los equipos y jugadores. Hay que saber mucho del juego, ajustar el nivel de dificultad de las tareas y conocer de qué son capaces los deportistas.

Referencias:

1 Seirul·lo, F. (2010). Estructura socioafectiva. Documento INEFC – Barcelona. http://www.motricidadhumana.com/estructura_socioafectiva_doc_seirul_lo_Outline_drn.

2  Seirul·lo, F. (editor). (2017). El entrenamiento en lo deportes de equipo. Barcelona: Mastercede.

3 Lago Peñas, C. y Seirul·lo, F. (2021). La dirección del entrenamiento y el partido en el Fútbol y los Deportes de Equipo.

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