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Insights

El fútbol de Oliver Atom aplicado a las técnicas de entrenamiento.
18 Jul 2023   -   

En 1758, Carlos Lineo catalogó al ser humano como Homo Sapiens, por ser la capacidad de conocer una de sus características. Esta definición del científico sueco fue completada a principios del siglo XX por el filósofo Henri Bergson que, poniendo el foco en su habilidad para fabricar objetos, definió al ser humano como Homo Faber. Pocos años después, en 1938, el filósofo neerlandés Johan Huizinga completaría ambas descripciones añadiendo una tercera característica a la personalidad humana: la de Homo Ludens. A esas alturas de los años 30 el deporte y el fútbol en particular formaban parte básica de la vida de nuestra especie. Según el propio Huzinga, la actitud lúdica es imprescindible para la aparición de la cultura, por lo que estaría presente en la práctica totalidad de las actividades humanas, hasta el punto de ser un elemento clave en el desarrollo social.

«Probablemente este es el motivo por el cual los “nuevos” paradigmas de la educación intentan incorporar a la experiencia escolar el juego como estrategia didáctica, utilizándolo como un facilitador de la motivación y el compromiso de los alumnos —explica Pau Casassa, Director Técnico de Barça Academy—. Esta propuesta, conocida como gamificación, exige al profesor generar contextos de juego que supongan un reto atractivo para los alumnos, cuyo proceso de resolución, más o menos exitoso, más o menos eficiente, exija descubrir, conectar o aplicar las ideas, conceptos y contenidos que interesen».

En el caso del deporte, es en el entrenamiento donde esa combinación entre el juego y la actividad física resulta más patente. Como relata Casassa, «desde la Barça Academy se diseñan sesiones que incluyen distintos juegos con unos reglamentos definidos, que permiten al jugador medir su grado de competencia a través de la resolución de los retos propuestos. Además, esa normativa sirve como marco de referencia de sus posibilidades de acción, asegurando una autonomía en la realización de aquellos movimientos que consideren o puedan, en el tiempo que quieran o puedan. En el juego interactúan con sus compañeros, que a veces son sus contrincantes, compartiendo experiencias y garantizando así un sentimiento de colectividad que apoya el aprendizaje».

Mejorar la técnica, evitar lesiones

El desarrollo tecnológico actual ha permitido a los entrenadores enriquecer la experiencia educativa, utilizando para ello información objetiva relacionada con la experiencia motriz y el rendimiento de los jugadores, obtenida a través de nuevas herramientas. Una de ellas es el dispositivo de tracking GPS OLIVER, cuyo nombre tiene reminiscencias de la serie Super Campeones y de uno de sus protagonistas, Oliver Atom, lo que, desde el primer momento, transmite al usuario sentimientos relacionados con la innovación, el dinamismo, la tecnología, lo épico del fútbol y lo lúdico.

Vinculado a una página web y una App, este dispositivo se coloca en la media de cualquier jugador, independientemente de su nivel, su género y su edad y, gracias a su tecnología GPS, no solo identifica las áreas de mejora, sino que guía a los usuarios sobre cómo lograr dichos avances. Su desarrollador, Try OLIVER, es una empresa participada por el Barça Innovation Hub.

«No solo son comparados con sus registros anteriores, sino también con los mejores jugadores dentro de su categoría, ya sea amateur, semi-profesional o profesional. En casos donde se requiere mejorar, la aplicación ofrece recomendaciones para ayudar a los usuarios a optimizar su rendimiento en métricas específicas que provienen de entrenadores físicos confiables y que son presentadas en forma de videos informativos y texto», explica Ignacio Fernandez, Head of Product de la compañía, que destaca cómo OLIVER, además de mejorar el rendimiento, también sirve para evitar lesiones.

«Muchos usuarios no tienen acceso a entrenadores personales que puedan ayudarlos a regular la intensidad de su entrenamiento. La importancia de encontrar el equilibrio entre no sobreexigirse y evitar esfuerzos insuficientes ha hecho que desarrollemos la funcionalidad de control de carga, que permite a los usuarios monitorear y gestionar eficazmente su entrenamiento, protegiéndolos contra posibles lesiones. También hemos agregado la métrica de puntos de experiencia, que permite subir de nivel y desbloquear mejoras, como la capacidad de comparar sus valores con los de un jugador profesional o participar en emocionantes “duelos” con otros usuarios, porque hemos observado que, aunque el entusiasmo inicial es alto, muchos de los jugadores tienden a perder interés y abandonar el seguimiento de su rendimiento», concluye Fernández.

Diseñado para el fútbol

Las principales características que distinguen a OLIVER de otros dispositivos GPS semejantes podrían resumirse en:

  • Diseñado para el fútbol

La colocación en la pierna, su diseño con perspectiva de género y sus métricas en aspectos como potencia de disparo, intensidad de los golpes de balón, distancia recorrida con la pelota, etc. lo convierten en una herramienta óptima para este deporte.

  • Interfaz es intuitiva e interactiva

No es necesario ser experto en análisis o software de datos para utilizarlo.

  • Bajo coste

OLIVER es accesible tanto para usuarios individuales como equipos y no precisa de ser completado con elementos extras como cámaras, expertos o antenas. Si bien el precio para los equipos depende del número de dispositivos necesarios y la duración del contrato, en lo que se refiere a los jugadores individuales, el precio de OLIVER es semejante al de un par de botas de fútbol: 149 euros, los cuales incluyen un año de suscripción que, una vez transcurrido, tiene un coste de diez euros mensuales.

Como explica Pau Casassa, más allá de los avances deportivos puntuales, los dispositivos que, como OLIVER, apuestan por la gamificación, tienen efectos positivos en el desarrollo integral de los deportistas ya que los estimulan y desequilibran simultáneamente en aspectos como las emociones, el físico, la técnica, la presión mental, la comunicación, la interpretación, la fatiga, la creatividad y un sinfín de cualidades conformadores de la persona.

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