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Hacia un state-of-the-art en la arquitectura de los estadios
16 Jun 2021   -   

El estilo arquitectónico es el elemento que logra convertir a un estadio en atractivo o no visualmente, consiguiendo a menudo resultados espectaculares, y que lo define muy bien con un término anglosajón, que es eye-catching. Pero para que sea un éxito no solo estético sino también en los resultados, debe ser realizado siguiendo y aplicando el modelo de negocio diseñado por el club y su business plan. Es un requisito esencial para tener posibilidades de éxito con el diseño arquitectónico.

Muestras claras de esto las tenemos en tres estadios de reciente inauguración, por citar ejemplos cuya actuación en este sentido ha logrado la categoría de state-of-the-art. Son el Globe Life Field, de los Texas Rangers de la MLB, el Allegiant Stadium de los Raiders de la NFL en Las Vegas, y el, por ahora, estadio más caro del mundo, Sofi Stadium, propiedad de los Rams de Los Ángeles, y que también acoge los partidos como tenant de los Chargers.  

Icono: destino turístico y comercial

Cuando se logra que sean un icono arquitectónico, los estadios se convierten también en un recurso turístico de la ciudad. En ese caso, “compiten”, o mejor dicho, se unen a la oferta para atraer a visitantes, compuesta probablemente por la catedral, los museos, monumentos, edificios históricos, rascacielos… u otro tipo de construcciones con una demanda turística. Esto facilita el apoyo y el compromiso con el proyecto por parte del gobierno local o/y regional, debido al impacto económico y social que tendrá el estadio en la ciudad, y en su área de influencia. Este apoyo suele ser un elemento clave para que los proyectos lleguen a buen fin, y puedan ser desarrollados con todo su potencial beneficiando a todas las partes, ya sea privada o pública, así como a la propia comunidad.

En todo caso, el diseño arquitectónico debe sacar provecho del modelo de negocio diseñado por el club -o propiedad-, y que va a permitir explotar una línea de generación de ingresos mediante la actividad turística.

Match y non-match days en los estadios icónicos

Las líneas de negocio con mayor vinculación a este perfil de modelo, que cuenta con un estadio icónico, se encuentran tanto en el match day como en el non-match day . En el match day el mayor impacto se produce por el aumento de valor de la proyección de las marcas y partners que se asocian con el club, o directamente con el recinto. El propio impacto mediático y visual de este tipo de estadios, tanto en prensa como en redes sociales, genera un activo para las compañías que deciden unirse al proyecto. Esto puede y debe repercutir en la cuenta de explotación de las localidades premium, que deben estar igualmente a la altura en diseño, para potenciar este activo.

En el caso del non-match day, vamos a contar con una actividad y tráfico mucho más elevado, siempre que se haya confeccionado bien el producto. El tour, la tienda oficial e incluso una oferta adecuada de restauración y retail si el proyecto lo permite, serán líneas de negocio que se verán incrementadas por esa capacidad de atracción aportada por la especial arquitectura icónica del recinto.

Impulso a los naming rights

Pero si tenemos que resaltar un ingreso que se verá sin duda beneficiado, y que está vinculado tanto a la actividad en día de partido como el resto de los días del año, ese es el de los derechos del nombre del estadio (Naming Rights). Nuevamente, el diseño debe aportar las soluciones y propuestas más adecuadas que logren una exposición mayor y de más calidad para la marca. No se trata solo de colocar un rótulo en la puerta principal del estadio, sino contar con la presencia que va a tener posteriormente en los diferentes tipos de canales y plataformas de comunicación, y tenerlo en cuenta a la hora del dibujo del recinto. Un trabajo ejemplar, que es toda una lección sobre cómo realizar esto, la encontramos en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, propiedad de los Atlanta Falcons de la NFL, y donde juega también el equipo de la MLS, Atlanta United.

Como conclusión, es correcto decir que un estadio icónico puede proporcionar mayores ingresos a la propiedad del recinto, por la atracción del propio hecho de serlo. Pero debemos ir más allá en el análisis de esta afirmación. Porque diseñar un icono arquitectónico, es cualquier cosa, menos barato.

Esto nos debe llevar a un análisis en profundidad del potencial del mercado de todas las líneas de ingresos que se verán favorecidas por este tipo de diseño, y establecer un plan de viabilidad basado en un business plan real del estadio, que justifique la inversión. Si el impacto económico, y social, tanto en la parte privada como en la comunidad, no está justificado por un retorno de la inversión en un plazo aceptable y asumible que no ponga en peligro el futuro de la entidad, no será una decisión acertada… por muy atractivo que sea.

Javier Doña

Construyendo el futuro de la industria del deporte