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Insights

La era de los deportes nicho

15 Ene 2024   -   

Periodista especializado en cultura e innovación deportiva. Analista de los cambios tecnológicos, económicos y sociales que están configurando el deporte del futuro.

Si en Estados Unidos las canchas de baloncesto están siendo transformadas en pistas de pickleball, podemos afirmar que el feroz crecimiento que está experimentando este deporte no va a ser una moda pasajera. Esta mezcla de tenis, ping pong y bádminton es el deporte que más crece en este país. El origen de la explosión está en la pandemia, pero hay factores tecnológicos que explican la fiebre. No se trata de un fenómeno aislado, tampoco tiene que ver estrictamente con lo espectacular o divertido que pueda ser el juego, es el nuevo ecosistema tecnológico el que está fortaleciendo deportes minoritarios en todo el mundo.

En el caso del pickleball, su expansión sin precedentes no se entiende sin ese contexto tecnológico. Si el béisbol fue un deporte perfecto para la radio, el fútbol americano para la televisión, el fútbol europeo experimentó un auge extraordinario con las emisiones por satélite y, finalmente, el baloncesto se ha revelado como el que mejor se ha adaptado a las redes sociales, el pickleball puede estar funcionando de esta manera por las posibilidades que tiene de crear comunidad.

Al igual que ocurre con la app Oliver para jugar al fútbol, el aumento de la conectividad actual ha sido fundamental para que este deporte se posicione en el centro del ocio urbano

Es un deporte muy sencillo, no requiere una capacitación técnica de años, más bien es instantáneo y su exigencia permite que jueguen participantes de todas las edades. Con ese potencial humano, el pickleball se ha convertido en una excusa para conocer gente o fomentar los lazos entre personas en entornos urbanos, además de ser una opción sencilla de hacer deporte y llevar una vida sana. Al igual que ocurre con la app Oliver para jugar al fútbol, el aumento de la conectividad actual ha sido fundamental para que este deporte se posicione en el centro del ocio urbano.

En su caso, la app más importante es Places2Play. Permite encontrar pistas adecuadas cerca de donde se encuentre el usuario, enterarse de torneos, quedar con jugadores que reúnan unas características similares de afinidad o habilidad y crear grupos o comunidades para jugar. Además, cuenta con un servicio de noticias donde, entre otras novedades, se actualizan las normas del juego y se muestran vídeos de celebrities que se apuntan a este deporte. Otra app, Pickleball Connect, va más allá y permite planificar unas vacaciones alquilando pisos con canchas privadas y también tiene un servicio de búsqueda de entrenadores. Para gamificar la experiencia, PickeBall Match ScorerPro sirve de base de datos para guardar puntuaciones de partidos y seguir las estadísticas propias. Y para evitar disputas, Pickleball FYI explica las reglas.

La creación de comunidades de usuarios, el objetivo más codiciado por las nuevas tecnologías desde los años 10 del siglo XXI, ha encontrado un juego asequible para toda la población y da respuesta a la necesidad en entornos urbanos de relacionarse. No solo eso, para profundizar en esta afición, también hay tecnología deportiva de nivel profesional al alcance de cualquier usuario. Hay palas inteligentes con sensores que recogen datos en tiempo real sobre la velocidad de los tiros y el efecto, además de métricas de rendimiento. Apps como Vizual Edge sirven de entrenadores virtuales, Playing Pickleball permite entrenamientos en Realidad Virtual, algo sencillo de emular puesto que los golpeos no son muy distintos. Si la conectividad ha propulsado este deporte, ahora el sector tecnológico se ha volcado en la creación de apps y gadgets aprovechando la alta demanda. Numerosos analistas hablan de tormenta perfecta. Cada aspecto social y lúdico cuenta con alicientes tecnológicos.

La práctica de ultimate no sería sostenible si no contase con apoyo tecnológico. La selección española no podría haberse formado, explica su entrenador, sin el uso de apps, como meetup, que nutren a los clubes de jugadores.

Otro deporte alternativo que está experimentando un impulso importante es el ultímate frisbee. Se trata de un juego relativamente antiguo, existe desde los años 60, pero de nuevo su auge se debe al cambio de paradigma más que a otras cuestiones. El ultímate es un juego de equipo, pero sin contacto físico. Los jugadores tienen que mostrar su destreza pasando el disco, recibiéndolo o interceptándolo, pero no existe una presión o intimidación. No solo eso, tampoco hay árbitros. Cuando hay una jugada dudosa, los integrantes de los equipos deben discutirla, comentarla y llegar a un acuerdo. Si este no se produce, el disco regresa al punto de juego sobre el que sí que hay acuerdo.

Estas normas han configurado un juego que desafía ciertos aspectos del deporte tradicional. En primer lugar, transmite una imagen en la que la competición no lo es todo. Tampoco se trata de ganar a toda costa, no se puede engañar al rival, hay que compartir con él la legitimidad del resultado. Además, la forma más popular de jugarlo es en equipos mixtos. Con estas características, los últimos cambios sociales no han hecho más que darle brillo. La sociedad actual rechaza cada vez más la figura del deportista ultracompetitivo, que se desenvuelve en partidos de máxima tensión y estrés. No solo estas atmósferas no son atractivas para los más jóvenes, tampoco para sus padres.

Por eso, paralelamente al declive de la popularidad de deportes como el fútbol americano, que suponen graves riesgos para la salud, el ultímate frisbee se ha convertido en una atractiva alternativa para un prototipo de nuevo deportista. La fama que ha cobrado el ultímate es la de ser el deporte ideal para los que no son ases en los deportes tradicionales, que en realidad es que son la mayoría de personas que querrían hacer deporte, pero no por ello introducirse en una exigente dinámica de éxitos y fracasos. En el ultímate, como señalan de forma recurrente sus jugadores, no hay drama.

No por casualidad, este ha sido el deporte elegido para proyectos de paz como acercamiento entre poblaciones árabes e israelíes o entre colombianos y ex miembros de las FARC. También se ha considerado el eje de campañas por la igualdad de género o la inclusión de colectivos LGBTQ+. De hecho, la Premier Ultimate League estadounidense, centrada en la lucha contra el racismo y la igualdad de género, se creó como una escisión a la American Ultimate Disc League profesional a la que consideraban poco inclusiva.

Carles F, entrenador de la selección española de este deporte, confirma a Barça Innovation Hub la naturaleza de este juego: “Es más emocional, en el sentido de que la acogida es mucho más amable que en cualquier otro deporte, los clubes son mixtos y ocurre lo contrario a otros deportes, si en el fútbol la testosterona es positiva para el juego, en ultímate no es así, la competitividad está orientada en positivo”.

Sin embargo, la práctica de ultimate no sería sostenible si no contase con apoyo tecnológico. La selección española no podría haberse formado, explica su entrenador, sin el uso de apps, como meetup, que nutren a los clubes de jugadores. Y en el último mundial, celebrado en Los Angeles, del que volvieron con medallas, “para nosotros fue muy importante que la plataforma Ultiworld, que realiza retransmisiones en abierto y por suscripción con calidad profesional, diera nuestros partidos y se pudieran ver en España. Al acabar cada encuentro, poder leer los comentarios nos motivaba mucho , estábamos muy lejos de casa jugando a un deporte alternativo, ver que hay un feedback es fundamental para seguir haciéndolo en un próximo torneo en otro país”.

El lacrosse es un deporte basado en juegos de los nativos americanos o pueblos originarios, es fácil de aprender y no precisa haber desarrollado un nivel técnico durante toda una vida como los tradicionales.

Las palabras del seleccionador se pueden extrapolar a cualquier otro deporte nicho. La televisión tradicional está perdiendo la batalla ante el streaming y una nueva fragmentación de las audiencias que beneficia a los deportes alternativos, las categorías formativas y los comunitarios.

Otro de los deportes que están mostrando mayor crecimiento en Estados Unidos es el lacrosse, que ya lo está retransmitiendo ESPN. También hay aspectos culturales que han favorecido su auge. Es un deporte basado en juegos de los nativos americanos o pueblos originarios, es fácil de aprender y no precisa haber desarrollado un nivel técnico durante toda una vida como los tradicionales. Por un lado, su crecimiento se explica por el aumento de la relevancia del decolonialismo o el rechazo al eurocentrismo, pero también porque solo exige velocidad, la fuerza física no es tan importante. Los deportes con esas características están rompiendo los estereotipos desde hace dos décadas. Al mismo tiempo, el desarrollo tecnológico de los sticks, para aumentar la precisión, es un aliciente para los que se han aficionado y aplicaciones, como Catapult, monitorizan el rendimiento con una herramienta de tracking para medir la carga.

En 2006, el director de Wired, Chris Anderson, escribió en su ensayo sobre marketingThe Long Tailque el futuro de las empresas era vender menos, y que las empresas con ventas masivas, para mantenerlas, deberían ofertar muchos productos diferentes. En el capítulo Niche culture, explicaba: “El crecimiento de las culturas-nicho remodelará el panorama social. La gente se está reconstituyendo en miles de tribus culturales conectadas menos por la proximidad geográfica (…) estamos dejando atrás la época cuando la mayoría de nosotros seguíamos, escuchábamos y leíamos una serie de contenidos relativamente pequeña, en su mayoría de éxito, y estamos entrando en la era de la microcultura, en la que a todos nos gustan cosas diferentes”.

Paulatinamente, en el deporte se está experimentando esta evolución. Los cambios en la percepción de la cultura deportiva por diferentes condicionantes sociales están modificando el deporte tal y como lo conocíamos, en un proceso en el que el desarrollo tecnológico ha fortalecido y consolidado las alternativas. Nunca había sido tan posible lo impensable como en esta era.

Construyendo el futuro de la industria del deporte